Las Entidades: ¿Con Cuál Trabajar?

Aclaración Personal

Antes de nada, deseo aclarar que una persona puede pedirle ayuda a sus guías, a sus ángeles, a sus santos o a Dios si así lo desea. El cometido de este artículo es aclarar únicamente la jerarquía existente y siempre en un contexto mágico, es decir, desde y para la magia.

Historia

En el vasto y misterioso mundo de la magia y la espiritualidad, las entidades juegan un papel fundamental. Desde tiempos inmemoriales, las personas han buscado la ayuda y la guía de seres invisibles, entidades celestiales y espíritus ancestrales para obtener protección, sabiduría, sanación y dirección en sus vidas. Estas entidades, que pueden manifestarse de diversas formas y tener diferentes propósitos, forman parte integral de muchas prácticas mágicas y rituales espirituales en todo el mundo.

Trabajar con Entidades

El trabajo con entidades en la magia puede variar según la tradición o el sistema mágico que se practique, pero en términos generales, implica establecer contacto, e invocar o evocar a la entidad deseada para solicitar su ayuda o colaboración.

Otro concepto importante a tener en cuenta a la hora de trabajar con entidades, es que nuestra entidad es una representación de nuestra propia personalidad, estos es, de nuestra manera de andar por el mundo, de pensar y de obrar. Quiero decir con esto, que no podemos trabajar con entidades con las que no compartimos la manera de sentir o de ser, debemos tener en cuenta, que las entidades tienen identidad y sus propios principios, y estos deben coincidir con los de nuestra alma.

En el contexto de la magia, debo aclarar, que no es posible realizar ningún acto mágico con entidades cuya esencia difiere notablemente de la nuestra. No es una cuestión de empatía o de afinidad con la entidad, va mucho más allá, se trata de estar de manera literal en la misma línea de pensamiento, donde esta línea, representa aquello que subyace dentro de cada uno, de su ser y de su alma. Como nota diré, y esto es algo que aclararé pronto en otros artículos, que solo se pueden realizar ciertas magias por ciertas personas, me explico, para el bueno todas las cosas son buenas, por lo que nunca se podrá dedicar a la magia negra, por que su alma no está dispuesta para hacer el mal, lo mismo le ocurre al malo, para quien todas la cosas son malas, y este nunca podrá hacer algo bueno, por que su alma no está dispuesta para hacer el bien. Si bien es cierto que existen grados en esta escala, yo solo me estoy limitando a exponer una realidad de manera inteligible, para que podáis elegir a vuestra entidad de la mejor manera posible, y desde este articulo os animo a realizar un estudio previo de la entidad que consideréis para ver que representa de verdad vuestros principios, con el fin de poder fundiros con ella, para que vuestros pensamientos se unan a otros muchos permitiendo que estos sean el eco que resuena en la eternidad.

La Jerarquía Mágica

Tal y como ya expusiera Santo Tomás de Aquino (1225 – 1274) en sus Cinco Vías para la demostración de Dios, y cito textualmente: «La Cuarta Vía se deduce de la jerarquía de valores de las cosas. Encontramos que las cosas son más o menos bondadosas, nobles o veraces. Y este «más o menos» se dice en cuanto que se aproxima a lo máximo y (ya que los grados inferiores tienen su causa en algo genéricamente más perfecto) lo máximo ha de ser causa de todo lo que pertenece a tal género. La causa de la bondad y la veracidad se identifica con Dios, el Ser máximamente bueno.»

La naturaleza misma es un basto ejemplo de jerarquías bien estructuradas, completamente establecidas y con un propósito tan claro que resulta evidente a simple vista. Toda jerarquía está diseñada para facilitar la toma de decisiones y la asignación de responsabilidades. En el contexto que nos ocupa, una jerarquía es una estructura de autoridad en la que las entidades están clasificadas según su importancia, poder, rango o nivel de autoridad dentro de un sistema específico. En esta jerarquía, cada entidad se ubica en un nivel o posición relativa en función de criterios establecidos, como la conexión con el ser humano o su cercanía con el Todo. Podemos establecer esta jerarquía de la siguiente manera:

  • La Más Alta Vibración
    • El Todo o Dios.
  • Intercesores: Son aquellas que interceden por nosotros, elevando nuestras peticiones a través de la jerarquía, hasta el Todo. No actúan a cambio de algo, sino que tienen en cuenta la virtud del peticionario. Su nivel es tan alto que ninguna magia las puede someter.
    • Altísima Vibración
      • El pensamiento del Todo manifestado como una forma de dominio sobre la estructura del Universo, sus planos y causalidades, como el que ejercen los considerados Dioses Menores.
      • Entidades que ayudan directamente al Todo en los asuntos terrenales, como los Ángeles.
      • Entidades enviadas a reencarnar en mundos para ayudar en su elevación espiritual, como los maestros ascendidos Jesús y Buda.
    • Alta Vibración
      • Entidades de luz, como las que Intervienen en asuntos terrenales.
      • Espíritus de difuntos cuyas acciones durante una vida les permiten interceder, como los Santos.
  • Realizadores: Son aquellas que realizan nuestras peticiones a cambio de ofrendas, devociones y culto. Algunas escuelas de magia oscura las pueden dominar y someter.
    • Media Vibración
      • Espíritus de difuntos, como las Almas.
      • Espíritus de la naturaleza, como los que viven en los elementos.
    • Baja Vibración
      • Espíritus de difuntos, como las Ánimas que permanecen errantes en la Tierra.
      • Entidades de oscuridad, como las que Intervienen en asuntos terrenales.

Quisiera aprovechar ahora para aclarar los conceptos de alma y espíritu, por extensión a la jerarquía mencionada, para definirlos como los dos aspectos inmateriales que posee el ser humano. Si bien el espíritu es un estado de conexión con Dios, el alma refleja la relación del espíritu con el mundo físico de Dios. Podemos decir también que todo es espíritu, por que todo está en conexión con Dios, pero no que todo tiene un alma, puesto que ésta representa una relación material donde un espíritu transita por dicho plano y también que las dos cosas pertenecen a la realidad del universo de Dios. Se trata de una división para poder definir y entender algo que es casi sinónimo lo uno de lo otro, cuando digo casi, me refiero a que para tener alma hace falta haber estado vivo, mientras que el espíritu no requiere de esa experiencia porqué o bien no la necesita, o bien ya la ha tenido. El alma es un estado transitorio, que pretende, por elevación del ser, transformarse únicamente en espíritu.

Aunque podría dilatar más esta jerarquía, creo que lo que quiero expresar está escrito. En magia, lo funcional es siempre trabajar con entidades que estén entre media y alta vibración, atendiendo siempre a una intención muy concreta detrás de la práctica. También es posible moverse a través de esa escala de grados, de esa jerarquía mágica, en función de la intención o del propósito de cada uno.

La Vibración

En el contexto espiritual y metafísico, la vibración se refiere a la energía o frecuencia emitida por un ser, objeto o entidad. Todo en el universo, incluidos los pensamientos, emociones, objetos físicos y entidades espirituales, emiten una vibración única que puede influir en su entorno y en las personas que lo rodean.

Todo en el universo está compuesto de energía en constante movimiento, y esta energía vibra a diferentes frecuencias. Las vibraciones más altas están asociadas con estados de conciencia elevados, amor, paz y positividad, mientras que las vibraciones más bajas están vinculadas con el miedo, la ira y la negatividad. En el ámbito espiritual y esotérico, aumentar la propia vibración es un proceso importante para alcanzar un mayor nivel de conciencia y conexión espiritual.

La Vibración de las Entidades

En términos de magia y en diversas tradiciones espirituales, las entidades poseen vibraciones energéticas específicas que pueden influir en el mundo físico y en la experiencia humana. Estas vibraciones se consideran manifestaciones de la energía espiritual o la fuerza vital que impregna todo el universo. Las vibraciones de las entidades pueden variar en intensidad, calidad y frecuencia, y cada entidad emite una firma energética única que puede ser percibida de diferentes maneras por aquellos con sensibilidad espiritual o psíquica.

  • Vibración Alta o Positiva
    • Algunas entidades se perciben teniendo vibraciones elevadas y positivas, asociadas con cualidades como la bondad, la sabiduría, la protección y la curación. Estas entidades suelen estar vinculadas con la luz, la paz y la armonía, y pueden ayudar a elevar la vibración espiritual de las personas que entran en contacto con ellas.
  • Vibración Baja o Negativa
    • Por otro lado, algunas entidades se perciben teniendo vibraciones más bajas y negativas, asociadas con cualidades como la oscuridad, el miedo, el caos y la destrucción. Estas entidades suelen estar vinculadas con la negatividad, el dolor y el sufrimiento, y pueden causar perturbaciones en el equilibrio espiritual y emocional de las personas.

En la práctica mágica, comprender las vibraciones de las entidades es importante porque puede ayudar a sintonizarnos con las energías que se desean invocar o trabajar, así como a protegernos de influencias no deseadas o negativas.

La Entidad para la Magia

Todas la entidades que están por encima de la media vibración no suelen interceder en peticiones terrenales, ya que están muy por encima de esto. Eso se debe a como ven estas entidades aquello que se merece; estas entidades observan los niveles kármicos de la persona, su integridad y su motivación y todo lo hacen empleando la justicia divina. Un ejemplo de esto sería, que si haces una petición a una entidad así, ellas van a juzgar si mereces lo que pides y podrían no interceder en tu petición. Otra cosa a tener en cuenta, es que las ofrendas solo valen para entidades que están en un nivel de vibración bajo y medio, es decir, para los realizadores. A partir de ahí, se debe transformar la moral en virtud para que estas entidades nos atiendan.

Un caso muy particular, es el de La Santa Muerte, a quién podemos considerar como una entidad de luz con una fuerte conexión terrenal, por lo que si podemos presentarle ofrendas. Podemos dividir las ofrendas en dos tipos:

  • Ofrendas Devocionales
    • Son las que ofrecemos como símbolo de agradecimiento y devoción a la entidad. No tienen un fin mágico, ni lo pretenden.
  • Ofrendas Mágicas
    • Son las que ofrecemos como pago a nuestras peticiones. Tienen un fin mágico.

Existe la creencia desde tiempos arcaicos, de que las entidades de alta o altísima vibración agradecen las ofrendas de sangre, pero desde la alta magia blanca, eso es inconcebible otrora. Esto es tema para un artículo completo, pero quisiera aclararlo un poco; mayor nivel de conciencia es mayor nivel de vibración, que por ende es mayor nivel de comprensión y por lo tanto mayor nivel de empatía, y la empatía podemos catalogarla como el bien más absoluto, incapaz de dañar y cuya octava superior es el respeto por la vida. La única ofrenda de sangre que aceptan lo Dioses, voy a decirlo así, es la propia vida. Ya sea esta entregada en aras de un bien superior a nosotros mismos o desgastada transformando nuestra propia alma.

Niveles Kármicos

Los niveles kármicos, en el contexto de la magia y las entidades espirituales, podemos entenderlo como los diferentes estados de conciencia o evolución espiritual de una persona. Estos niveles están influenciados por las acciones pasadas y presentes de un individuo, así como por las lecciones que ha aprendido y el karma que han acumulado.

Al solicitar favores o intercesiones a entidades espirituales, es importante tener en cuenta estos niveles kármicos, ya que pueden afectar la forma en que se reciben las respuestas o ayuda. Debemos tener en cuenta:

  • Nivel de Conciencia
    • Las entidades espirituales, al igual que los humanos, pueden estar en diferentes niveles de conciencia, esto es, su vibración, a mayor vibración, mayor nivel de conciencia o viceversa.
    • Aquellas entidades que han alcanzado un estado más elevado de conciencia pueden estar más dispuestas a ayudar de manera desinteresada y benevolente, mientras que otras pueden estar más enfocadas en su propio crecimiento o interés.
  • Karma de la Persona
    • El karma de una persona puede influir en cómo se manifiestan sus interacciones con las entidades espirituales. Aquellos con un karma positivo pueden experimentar una respuesta más favorable a sus peticiones, mientras que aquellos con un karma negativo pueden enfrentar desafíos o retrasos en sus manifestaciones.
  • Integridad y Motivación
    • La integridad y la pureza de las intenciones detrás de una solicitud también son importantes. Las entidades espirituales pueden percibir la sinceridad y la autenticidad en las solicitudes y pueden estar más inclinadas a ayudar a aquellos que buscan su propio bienestar y el de los demás.

Al solicitar favores o intercesiones a entidades espirituales desde la perspectiva de la magia y los niveles kármicos, es importante tener en cuenta la conciencia, el karma, la integridad y el respeto en todas las interacciones.

Honrando y Respetando a las Entidades

Existe un universo enriquecido por la presencia de seres invisibles que nos rodean y nos guían en nuestro viaje terrenal. Desde los ángeles y guías espirituales hasta los ancestros y entidades elementales, cada entidad ofrece un potencial ilimitado para ayudarnos en nuestro camino de crecimiento personal y espiritual. Al honrar y respetar estas entidades, podemos cultivar una relación armoniosa con el mundo invisible y acceder a su sabiduría y poder para transformar nuestras vidas, guiándonos a través de la luz en el amor y un propósito más elevado.

La música es el lenguaje del Alma